miércoles 25 de noviembre de 2009

Películas perdidas de mi niñez

Un reciente posteo de GH sobre su fascinación de niño por Godzilla me disparó una miríada de recuerdos sobre las pelis que me encantaban de pendejo. Así que decidí nombrar las que fueron apareciendo ahora en mi memoria. Es como un "top of mind" de mi infancia.
Mis primeros recuerdos de ir físicamente al cine son del autocine, en realidad. Me acuerdo de haber visto allí Flash Gordon, la que tenía música de Queen. Y otra llamada Condorman, de la que no recuerdo nada. Yo tendría unos 4 años. Luego comenzaría el auge del video, así que muchas pelis las vería en casa.
Si hablamos de comedias, había un par dirigidas y protagonizadas por Gene Wilder que me mataban: El hermano más listo de Sherlock Holmes y El mejor amante del mundo. Eran boludas, pero medio bizarras y divertidas. Y actuaban grandes de la comedia como Marty Feldman y Dom DeLouise. Burt Reynolds era otro favorito mío de aquellos años. Su saga de Bandido (Smokey and the Bandit) era lo más. También su película Hooper, una sobre un doble de riesgo, con el "desaparecido" Jean-Michael Vincent. Y después Los Locos del Cannonball, aunque ésta era mucho más pedorra. También puedo nombrar las de los hermanos Zucker, como ¿Dónde está el piloto? y Top Secret, las de Bud Spencer y Terence Hill y, tengo que admitirlo, las de Olmedo y Porcel.
Por el lado de la ciencia ficción me queda el recuerdo de La guerra de los mundos, La máquina del tiempo (con Rod Taylor), La tierra que el tiempo olvidó (con Doug McClure -no confundir con Troy-), Westworld (con Yul Brynner como un vaquero androide), The Omega Man (con Charlton Heston, basada en el libro Soy Leyenda).
Películas de terror que me marcaron: Aullidos, que tenía una transformación de hombre lobo que me cagaba en las patas; La hora del vampiro, una miniserie de TV basada en la novela de Stephen King, con el vampiro más horrible de la historia. También recuerdo el Drácula de Jack Palance... Uy, Scanners... ¡Qué julepe cuando Michael Ironside le hizo explotar la cabeza al otro vago!
También vi mucho cine catástrofe: La aventura del Poseidón, Terremoto, Infierno en la torre, Aeropuerto...
Y después filmes para llorar. El globo rojo, de la que sólo me acuerdo que había un globo rojo; y una española de un pibe que se llamaba Toby, al que le salían alitas de ángel...
En fín, pelis que vi de chico, que recuerdo con cariño ya que fueron cimentando mi amor por el cine, que se afianzaría luego en la adolescencia. Desde ya, no nombro muchos clásicos o filmes más conocidos que también vi (¿para qué mencionar Star Wars o ET?). En este posteo algo inconexo sólo quería nombrar estas pelis que surgieron en mi memoria, y que me parece que no son tan conocidas en su mayoría.
¿Ustedes recuerdan películas perdidas de su niñez?

miércoles 11 de noviembre de 2009

Grandes sobreactuaciones

No hay nada peor que un actor que sobreactúa. Que exagera sus tics. Que habla declamando... Pero hay veces en las que un papel necesita de la exageración. O que el tono de una película requiere de cierta extravagancia por parte del actor. En muchos casos, los papeles de psicópatas o villanos de distinta clase reclaman este tipo de enfoque. O sea, no siempre "menos es más." Y si bien me encanta el minimalismo de Bill Murray (que, a veces, también puede ser exagerado), de vez en cuando el griterío y la mueca exacerbada vienen bien. Acá les dejo algunas grandes sobreactuaciones que nos ha dejado el cine (habrá otra entrega):

-Daniel Day Lewis, There will be blood (2007)
En esta casi operística obra de Paul Thomas Anderson, Day-Lewis brinda una caricaturesca actuación como el magnate del petróleo Daniel Plainview. El irlandés brinda todo lo que el film requería. Y un poco más. Se ganó un merecido Oscar.




-Gary Oldman, The professional (1994)
Antes de achancharse en papeles más "normales" como en Batman y Harry Potter, y antes de dejar el alcohol, Oldman brindaba actuaciones fronterizas como en Sid y Nancy, State of grace o aquí, donde su corrupto policía antinarcóticos no conocía de reacciones medidas. Y tampoco era muy anti narcóticos que digamos.




-Robert De Niro, Cape Fear (1991)
Otro que hace rato no entrega alguna actuación que sorprenda. De hecho, creo que esta fue su última verdadera joya: Max Cady, un psicópata en plan de vanganza contra el abogado que no lo defendió como debía. Esta remake es un clásico de Scorsese, parodiado hasta por los Simpsons.




-Al Pacino, Scarface (1983)
No me canso de ver esta película. Es exagerada y ridícula como casi todo lo de De Palma. Pero es muy entretenida. Y Tony Montana es una verdadera creación de Pacino. El final, tras esa montaña de cocaína, es inolvidable.




-Ben Kingsley, Sexy Beast (2000)
Otro que sabe lo que hace. Quien alguna vez interpretó a Gandhi aquí se convierte en el ser más violento del mundo. Su Don Logan es uno de los villanos más exagerados, temibles y cómicos de la historia del cine. Y también persuasivo.



lunes 2 de noviembre de 2009

Músicos que actúan (y lo hacen bien)

Es bastante común que los músicos se decidan a probar suerte en la actuación, aunque no siempre lo hacen con propiedad. En muchos casos, se trata simplemente de raptos de vanidad (Britney Spears, Mariah Carey, Whitney Houston); en otros, de meras excusas para promocionar su música (como lo hacían Elvis Presley o los Beatles; o lamentables casos argentinos como Donald y Palito Ortega). Pero, cada tanto, aparecen músicos que se toman la actuación como algo serio, como una parte integral de su carrera artística. Acá, algunos ejemplos destacados.

David Bowie:
Uno de mis artistas favoritos, sin dudas. Este genial músico desde siempre se ha tomado la actuación en serio. Aunque no es de extrañar que alguien que encarnó tantos personajes en su carrera musical tenga una indudable aptitud para la actuación. Ya sea como protagonista o actor de reparto, el Duque Blanco demostró siempre en cine tener la misma clase que para la música. Momentos destacados: The man who fell to Earth (1976), The hunger (1983), Merry Christmas Mr. Lawrence (1983), Labyrinth (1986), Twin Peaks: fire walk with me (1992), The prestige (2006).

Tom Waits:
Este músico, bohemio y poeta es de esos artistas que tienen una integridad intachable. Waits siempre hizo la música que quiso, y siempre actuó en los filmes que quiso. Como actor transmite lo mismo que como músico: esa personalidad despreocupada y canchera, propia del que tiene a la calle, la noche y los bares como su universo. Ha trabajado con Coppola (One from the heart, 1982; Rumble Fish, 1983; Cotton Club, 1984; Dracula, 1992), Jim Jarmusch (Down by law, 1986; Coffee and Cigarettes, 2003) y Robert Altman (Short cuts, 1993), entre otros.

Rubén Blades:
Músico panameño que se viene desempeñando hace muchos años como actor de reparto en producciones hollywoodenses. Si bien en su música ha sido siempre bastante crítico con el imperialismo yanqui, parece no tener inconvenientes en trabajar en su industria cinematográfica. ¿Contradictorio? Puede ser. Pero al menos actúa bastante bien el hombre. Trabajó bajo las órdenes de Robert Redford (The Milagro Beanfield War, 1988), Spike Lee (Mo' better blues, 1990), Jack Nicholson (The two Jakes, 1990) y Tim Robbins (Cradle will rock, 1999).

Kris Kristofferson:
Cuasi leyenda de la música folk norteamericana que incluso tuvo un par de revolcadas con Janis Joplin. Ha protagonizado varias pelis en el pasado (Pat Garrett and Billy the Kid, 1973; A star is born, 1976), pero en los últimos años lo suyo pasó más por los roles secundarios (Lone Star, 1996; Blade, 1998). Con su cara de pequinés enojado impone una indudable presencia para roles de carácter.

Frank Sinatra:
El “Chairman of the Board” actuó en muchísimas películas. Y más allá de sus payasadas con el Rat Pack (Sammy Davis Jr, Dean Martin, Bing Crosby) el tipo demostró ser muy solvente en roles dramáticos, llegando a ganar un Oscar por su papel secundario en From here to eternity (1953), con el que revivió su carrera. De hecho, la leyenda cuenta que este papel lo consiguió gracias a sus contactos con la mafia. Esta supuesta historia se utilizó luego en El Padrino, con la famosa escena de la cabeza de caballo en la cama del productor de cine. Como todo, Frankie lo logró “a su manera”...

Cher:
A pesar de que su cara ultra operada actualmente le impide gesticular como un ser humano normal, la ex pareja de Sonny Bono dio varias muestras de su capacidad actoral. No sólo en su papel en Hechizo de Luna (Moonstruck, 1987), que le valió el Oscar a mejor actriz, sino en filmes como Mask (1985), donde hacía de la madre de un chico severamente deformado, o en Silkwood (1983), donde se lució nada menos que con Meryl Streep al lado.

Y para cerrar, nombro a los siguientes, que actuaron una vez sola, pero lo hicieron bien:

-Eminem, en 8 mile (2002). Ok, hacía de él mismo, pero estuvo mucho mejor de lo esperado.
-Dexter Gordon, en Round Midnight (1986). Esta leyenda del jazz se lució en el film de Bertrand Tavernier, logrando incluso una nominación al Oscar.
-Steven Van Zandt, en The Sopranos (1999-2007). El guitarrista de la E Street Band la rompió como Silvio Dante, la mano derecha del gordo Tony.
-Bjork, en Dancer in the dark (2000). Bajo las órdenes de Lars Von Trier, la islandesa se destacó en este inusual, y deprimente, musical.

lunes 26 de octubre de 2009

Películas buenas/malas

¿Nunca les pasó estar viendo una película y no lograr dilucidar si es una porquería o una obra maestra? La pregunta me surgió el otro día en el curso de cine de Guillermo Hernández, donde vimos La ardilla Roja, del director español Julio Medem. El film, uno de sus primeros, está protagonizado por Emma Suárez (qué buena que estaba) y un tal Nancho Novo. Ya desde un principio me descolocó lo mal actor que me pareció él. Realmente poco expresivo, con una voz grave y monocorde. En realidad, todo el registro actoral de la película es extraño. Creo yo, deliberadamente. Pero él en especial me pareció bastante "de madera". La premisa de la historia es interesante: un hombre a punto de suicidarse ve cómo una motociclista sufre un accidente; al socorrerla, descubre que ella está amnésica, por lo que él decide ahí mismo hacerle creer que él es su novio. Lo que sigue es una rebuscada historia de engaños, sospechas y obsesiones. La peli adopta, como dije, un tono extraño, con una atmósfera por momentos onírica y varios simbolismos. Pero lo que me desconcertaba no era esto, sino sus otras "rarezas": actuaciones acartonadas y declamatorias; situaciones descolgadas; tomas de cámara subjetivas o radicales... Creo que el cineasta estaba aun buscando un estilo personal, pero por momentos el film me pareció francamente malo, aunque en otros tramos mostraba cosas realmente interesantes. En realidad, no me quedaba claro si algunas de sus partes ridículas lo eran intencionalmente. En conclusión, me resulta difícil emitir un juicio definitivo sobre esta película.
Este sentimiento ambivalente hacia un filme no es nuevo, y puede tener distintas aristas. Recuerdo que la primera vez que vi Mouline Rouge también sentí por momentos esa especie de "vergüencita ajena", ya que es una peli que en varios tramos camina sobre el peligroso límite del ridículo. Aunque es un film que me gusta mucho y del que queda claro su tono e intención. The Rocky Horror Picture Show es una película que me encanta, pero imagino que si es vista por alguien que desconoce el contexto en el que fue hecha y su intención, le parecerá espantosa. El cocinero, el ladron, su mujer y su amante es un film muy interesante, pero su exagerada pomposidad (típica de Peter Greeneway) por momentos la acercan al ridículo. Y así siguen las firmas...
¿Y ustedes, recuerdan alguna peli que los haya dejado con esta indefinición sobre su calidad? ¿Les viene a la mente alguna película "buena/mala"?

domingo 18 de octubre de 2009

Adolescencia Divino Tesoro

Ah... la adolescencia. Una etapa difícil de la vida en la que las hormonas mandan. Son años hermosos para algunos, detestables para otros. Y que para varios (como yo, lamentablemente) han quedado muuuuy atrás. Las películas sobre adolescentes suelen centrar sus temáticas justamente en la idea fija, mostrando a sus protagonistas como seres que sólo piensan en ponerla. Pero existen filmes que retratan el mundo adolescente de forma más profunda e interesante, incluso cuando también abordan la temática sexual. Acá dejo algunas pelis más que recomendables sobre este momento tan particular de la existencia humana.


Cuenta conmigo (Stand by me, 1986): esta es sobre pre-adolescentes, en realidad. Pero es sin dudas una de las mejores películas hechas sobre la amistad en esos años de la vida. Basada en una historia de Stephen King, muestra el viaje en mochila de cuatro amigos en busca de un supuesto cadáver. River Phoenix, ya desde chico, demostraba que era un talento especial. Dirigida por Rob Reiner.

Krampack (2000): película española que gira en torno a la iniciación sexual de dos amigos adolescentes. Nico va a pasar unos días a la casa de verano de su amigo Dani. Ambos tienen una relación entrañable. Pero mientras Nico está muy interesado en avanzar con una chica que conoce allí, Dani descubre que él está mucho más interesado en avanzar con Nico. Muy bien relatada y actuada, abordando temas que podrían sonar "polémicos" de una manera muy franca, graciosa y hasta casi inocente. Dirigida por Cesc Gay.

Paranoid Park (2008): una de las pelis que Gus Van Sant dedicó últimamente a la adolescencia, en este caso para retratar el submundo de los skaters. En el centro del film está Alex, un chico de 16 años que, accidentalmente, termina con la vida de un guardia de tren. El film, lejos de ser un policial, refleja de manera sutil y poética las tribulaciones internas que atraviesa el pibe. Muy interesante, con una gran atmósfera.

La joven vida de Juno (Juno, 2007): una de las sorpresas de su año que llegó a ganar el Oscar a mejor guión. Ellen Page es Juno, una adolescente que queda embarazada de su novio (el cara de nada Michael Cera) y que decide seguir adelante con el embarazo para dar al bebé en adopción. La peli está muy bien pintando a estos chicos como lo que son: adolescentes que no quieren crecer a los golpes, ni de golpe. Dirigida por Jason Reitman.

Criaturas celestiales (Heavenly creatures, 1994): este film de Peter Jackson, si bien está muy alejado de El Señor de los Anillos, demostraba la capacidad visual del neocelandés. Basada en el caso real de dos amigas (Kate Winslet y Melanie Lynskey) que se convirtieron en amantes y terminaron asesinando a la madre de una de ellas. En la peli, las chicas crean su propio mundo de fantasía para evadirse de la realidad. Lynskey, para quienes ven Two and a half men, es la que hace de Rose, la vecina chiflada.

lunes 5 de octubre de 2009

Películas sobre periodistas

Ahora que en Argentina está tan en boga el tema de los medios de comunicación con la nueva ley que está impulsando el gobierno, y que tanta gente opina sobre los medios "independientes" (confundiendo constantemente el verdadero significado de esta palabra, en gran parte por culpa de esos supuestos medios "independientes"), me parece interesante recordar algunas películas que retratan no sólo el mundo del periodismo, sino la importancia que tiene la prensa libre, así como también de qué forma la existencia de multimedios atenta contra la tan mentada independencia. Hay varias pelis para nombrar, así que puede ser que haya otras entregas.

El Ciudadano (Citizen Kane, 1941):
La emblemática película de Orson Welles retrataba la vida de un magnate de los medios, Charles Foster Kane, personaje que se basaba en William Randolph Hearst, un empresario periodístico real. De hecho, Hearst hizo lo posible por detener el estreno de este film, llegando al colmo de intentar introducir a una menor de edad en la habitación del hotel de Welles para acusarlo de pedofilia. Todo sea por la libertad de prensa.

Todos los hombres del presidente (All the presindent's men, 1976):
La historia de cómo los periodistas del Washington Post Carl Berstein y Bob Woodward (Dustin Hoffman y Robert Redford) destaparon el escándalo Watergate, por el cual Richard Nixon debió renunciar a la presidencia de USA (el tipo espiaba a sus rivales políticos con micrófonos). Un film testimonial ejemplar que marcó un camino a seguir dentro de su género. Dirigido por Alan Pakula.

Network (1976):
Otro película fundamental norteamericana de los 70. Luego de ser despedido a causa de su bajo rating, un presentador de un noticiero (Peter Finch), en un ataque de nervios, anuncia su inminente suicidio en cámara. A partir de allí se vuelve un fenómeno televisivo que será explotado por el medio. De Sidney Lumet.

El informante (The insider, 1999):
La que es, según esta humilde opinión, la mejor película de Michael Mann, detalla la historia detrás del informe especial que el programa 60 Minutes realizó sobre la industria tabacalera, gracias al testimonio de Jeffrey Wigand (Russell Crowe), un ex ejecutivo que contó cómo los cigarrillos poseen un componente adictivo artificial. El reportaje primero fue censurado, entre otras cosas, por los negocios que la CBS tenía con la empresa investigada. Para los que creen que ser independiente sólo significa ser opositor a un gobierno.

Buenas noches, buenas suerte (Good night, Good luck, 2005):
Excelente película dirigida por George Clooney que cuenta el duelo mediático que el periodista Edward Murroy (David Strathairn) mantuvo en la década del ´50 con el senador Joseph McCarthy, conocido por su "caza de brujas" en contra de los comunistas. El film utiliza filmaciones reales de McCarthy, quien se expresaba de manera tan exagerada, que los ejecutivos del estudio le dijeron a Clooney que el actor que hacía de McCarthy sobreactuaba mucho...

sábado 26 de septiembre de 2009

Películas favoritas: Una acción civil

Una película de una calidad superlativa que combina el thriller tribunalicio con el film de denuncia y el drama humano, tomando los mejores elementos de cada uno de estos sub-géneros. La historia tiene similitudes con la posterior Erin Brockovich, pero mientras que aquel sobre valorado film de Steven Soderbergh no era más que una excusa para el lucimiento de su estrella (Julia Roberts), ésta es una película llena de matices cuyo objetivo primario es contar una historia trascendente sin fisuras, valiéndose de un guión brillante, una dirección segura y un elenco notable.
A civil action (1998) cuenta la historia de un exitoso y frío abogado (John Travolta) que, por esas casualidades de la vida, se topa con el caso de un pequeño pueblo que está viendo afectada la salud de sus habitantes debido a la contaminación del agua, producida por el deshecho ilegal de desperdicios químicos por parte de una empresa que manufactura cueros. Típico litigante que sólo ve sus casos como una cuestión de costo-beneficio económico, el abogado irá lentamente involucrándose a nivel personal con el caso, llegando al límite de poner en riesgo su propia estabilidad monetaria (y la de sus asociados).

La película está narrada de manera brillante por su director Steven Zaillian, un experimentado guionista que ya había probado suerte en la dirección con Searching for Bobby Fischer (1993), y que luego filmaría la denostada por la crítica All the king's men (2006), con Sean Penn. Aquí, hace todo bien, desde la presentación del conflicto y los personajes, hasta el seguimiento del caso y de los pormenores de la trama que, como es de esperar cuando hay intereses económicos de magnitud, tiene varios puntos de conflicto. Tampoco lastima que el elenco sea sólido como una roca. Travolta está perfecto en su papel, haciendo que el "viaje" emocional y ético de su personaje sea creíble y sin exageraciones. Secundándolo, como sus asociados, están los excelentes William H. Macy y Tony Shaloub, actores que siempre agregan calidad a cualquier elenco. También se lucen James Gandolfini (pre Sopranos) y Kathleen Quinlan como dos preocupados padres integrantes de esa comunidad amenazada. Y en un papel realmente muy particular brilla Robert Duvall (nominado al Oscar de reparto) como el abogado de una de las empresas enjuiciadas. Un rol que podría haber sido jugado como el típico personaje serio y amenazante, Duvall lo lleva para otro lado, dándole al personaje un aire desinteresado, desordenado y (engañosamente) disperso. Es una actuación sorprendente y sutil de parte de un actor que conoce su oficio como pocos.
Una acción civil es cine adulto del bueno. Una de esas películas sólidas a las que es defícil encontrarle algo para reprocharle. Un deleite para aquellos que aprecian esta clase de películas, o para cualquier amante del cine bien contado y actuado.