miércoles 24 de noviembre de 2010

Red Social



Título original: Social Network (USA, 2010) / Dirección: David Fincher / Elenco: Jesse Eisenberg, Andrew Garfield, Justin Timberlake, Rooney Mara, Armie Hammer, Rashida Jones / Duración: 121 minutos

David Fincher lo hizo de nuevo. Al igual que con Fight Club una década atrás, logra nuevamente con Social Network un film que retrata fielmente a la sociedad de su momento. Un film que dentro de muchos años será de visión indispensable para quienes estudien la época que estamos atravesando. Mientras aquella oscura película cargaba sus tintas sobre la sociedad consumista norteamericana de los 90, ésta aborda la revolución tecnológica y social que está teniendo lugar a nivel mundial, y de la que aun desconocemos sus alcances definitivos.
La peli muestra cómo se inició el fenómeno Facebook. Cómo su creador, Mark Zuckerberg, empezó el proyecto casi como una broma universitaria (y por despecho). Y cómo de a poco eso que fue una travesura se fue convirtiendo en uno de los fenómenos sociales y económicos más destacados de la última década.

La dirección de Fincher es brillante, logrando un ritmo vertiginoso y una línea narrativa clara y comprensible, más teniendo en cuenta la complejidad de muchos de los elementos en juego. La peli se desarrolla a partir de los litigios que tienen lugar contra Zuckerberg, ya multimillonario, por parte de Eduardo Saverin, su ex mejor amigo y socio inicial (excelente Andrew Garfield); y por parte de los gemelos Wynklevoss, quienes acusaban a Zuckerberg de haber robado una idea original de ellos. A partir de allí, la peli va y viene en el tiempo. Pero lo hace con una fluidez extraordinaria, jamás confundiendo ni aturdiendo al espectador. El guión, a cargo de Aaron Sorkin, es uno de esos trabajos que parecen reunirlo todo (claridad en su premisa, personajes interesantes, diálogos brillantes, observaciones profundas, ironía).
Las actuaciones son de una excelencia uniforme. Si bien lo de Jesse Eisenberg no dista mucho del joven introvertido, errático e inteligente que ha interpretado en el pasado (The Squid and the whale, Adventureland, Zombieland) en este caso encontró el papel de su vida: cada gesto y mirada retraída transmiten a la perfección la naturaleza de un personaje al cual es muy difícil querer. Porque además de ensimismado, el muchacho es arrogante. Y se esfuerza demasiado por demostrarlo. Sorprende también Justin Timberlake, muy efectivo en el papel de Sean Parker, el carismático creador de Napster que encandiló a Zuckerberg y se sumó a sus huestes. En realidad, no hay ninguna actuación en este elenco de mayormente desconocidos que no sea digna de mención.

Lo más destacable del film, de todas formas, es que va mucho más allá de la anécdota en sí. La historia, por más que de antemano le pueda parecer lejana y poco interesante a muchos, es de lo más universal y accesible. Nos habla de la necesidad que tenemos de comunicarnos. De la forma que sea. De la necesidad de afecto. De como el hombre más rico del mundo puede ser también el más solitario (sin importar cuantos "amigos" tenga en Internet). Y de que, en definitiva, casi todo lo que hacemos en nuestra vida es para llamar la atención de los demás. La escena final de este brillante film da testimonio de esto.

9 DAMIANCITOS

domingo 3 de octubre de 2010

Los indestructibles


Título original: The expendables (USA, 2010) / Dirección: Sylvester Stallone / Elenco: Sylvester Stallone, Jason Statham, Jet Li, Mickey Rourke, Eric Roberts, Dolph Lundgren / Duración: 103 minutos

Como gancho, en especial para aquellos que tenemos más de 30 años, la propuesta tenía un innegable valor emotivo. Más allá de lo que uno piense sobre las cualidades de Stallone como actor y realizador, el anunciado regreso de Sly a la acción que tantos réditos le había dado en los años 80 nos generaba cierta cosquilla. Sin dudas, la buena recepción (tanto de crítica como de público) que sus nuevas entregas de Rocky y Rambo obtuvieron, le dieron el empuje para encarar esta propuesta. Pero Sylvester no supo aprovechar la oportunidad, y tiró la pelota afuera.

The Expendables muestra el accionar de un grupo de mercenarios norteamericanos (todos ex militares) que se dedica a misiones imposibles para cualquier mortal, salvo para ellos. Un día, les asignan una misión en una típica republiqueta centroamericana. Allí conocen a una mujer cuya fuerza de voluntad y valentía llevan al líder del grupo (Stallone) a meterse de lleno contra quienes ostentan el poder en el lugar (entre ellos, un muy malísimo norteamericano interpretado por Eric Roberts).
La peli es, como era de esperarse, un compendio de lugares comunes. Pero Stallone no logró imprimirle el tono irónico necesario para que funcione. Simplemente armó un film con un guion muy básico, y un par de escenas de acción poco memorables. Así, la peli queda a mitad de camino entre el homenaje, la acción y la "buddy movie". Creo que el peor pecado de la peli es no ser divertida. Salvo un par de guiños (los cameos de Schwarzenegger y Bruce Willis; la relación entre Stallone y Jason Statham; algún chiste sobre Jet Li), el film no ofrece mucho humor. Y las escenas de acción, como dije, no aportan mucho.

Con un desarrollo de los personajes muy superficial, todo queda en la pose de súper macho. Aunque tampoco se podía esperar mucho desarrollo de este elenco (a menos que alguien esperase algo de Dolph Lundgren). El único actor de real relieve, Mickey Rourke, también cae preso de la superficialidad, aunque al menos Stallone le entregó el único monólogo de la película.
En fin, una oportunidad desperdiciada. Para segundas vueltas de héroes de acción de los 80, recomiendo mirar JCVD, la muy inteligente propuesta con la que Van Damme sorprendió el año pasado. The expendables la recomiendo sólo para un domingo de lluvia, y sin fútbol.

4 DAMIANCITOS

martes 27 de julio de 2010

El origen


Título original: Inception (USA, 2010) / Dirección: Christopher Nolan / Elenco: Leonardo DiCaprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Ken Watanabe, Tom Hardy, Cillian Murphy, Tom Berenger, Marion Cotillard, Michael Caine, Lukas Haas, Pete Postlethwaite/ Duración: 148 minutos

Con Inception el realizador inglés Christopher Nolan se gana un lugar entre los grandes directores de la última década. Con una filmografía más que sólida que había arrancado con Memento y llegaba hasta la excelente The Dark Knight, Nolan consigue ahora con esta película su obra más personal y original, una que sin dudas marca un punto alto no sólo dentro de la ciencia ficción sino dentro del cine en general.
DiCaprio es Cobb, un especialista en penetrar en los sueños de las personas y extraerles ideas y conocimientos. En realidad, esto lo realiza mediante un artilugio tecnológico que le permite a cualquiera ingresar en la mente humana, sólo que Cobb es el mejor en lo suyo. Un día, es contratado por el empresario Saito (el excelente Ken Watanabe) para hacer lo contrario a lo que habitualmente hace: debe ingresar en los sueños de una persona, pero para insertarle una idea nueva. Se trata de Robert Fischer Jr. (Cillian Murphy) un joven empresario que está por heredar la compañía de su padre, a la cual Saíto quiere ver arruinada. Lo que sigue, es la forma en la que Cobb y su equipo de colaboradores arman y ejecutan el plan para realizar el trabajo.

Inception es una gran película. Una que bucea en territorios nuevos aunque en gran parte esté planteada como una clásica película de robos (nada más que en lugar de una bóbeda aquí se acceda a la mente humana). Como toda película de ciencia ficción requiere de una condición esencial: que nos creamos todo lo que nos cuentan. Desde al vamos es una historia fantasiosa, pero si "compramos" la premisa, es todo ganancia para nosotros. Nolan (también autor del guión) nos entrega una historia que, dentro de su propia lógica, cierra por todos lados. Otra condición que debemos cumplir como espectadores es prestar debida atención a todo lo que se nos cuenta, para entender los mecanismos que impulsan la trama. Si hay que buscar un punto de comparación con otra película lo primero que aparece en mente es Matrix, con su manejo de realidades paralelas. Pero Nolan lleva su film dos, tres o cuatro pasos más allá. Sus protagonistas navegan en sueños, dentro de sueños, dentro de sueños. Cuando llega el climax del film, la forma en la que Nolan orquesta los distintos niveles de realidad (o fantasía) es una maravilla. Un prodigio de la narrativa fílmica.

Con un Di Caprio que está cada vez más solvente como interprete (aquí su personaje es un fugitivo que vive un drama personal/psicológico que complica bastante su labor profesional) y un elenco sobresaliente, Nolan logra que en medio de tanta imaginación y tecnología haya lugar también para la emoción, con una historia que aborda conceptos como la pérdida, la reconciliación y la redención. Y se consagra dentro de esa reducida elite de realizadores (Kubrick, Spielberg, Cameron) que consiguen insertar ideas originales y conceptos de carácter bien personal dentro de una súperproducción. En un mundo lleno de remakes, secuelas y cine prefabricado, esto es algo que hay que festejar y disfrutar. Una película destinada a ser un clásico.

El origen se estrena en Argentina el 29 de julio de 2010.


lunes 19 de julio de 2010

Carancho



Título original: Carancho (Argentina, 2010) / Dirección: Pablo Trapero/ Elenco: Ricardo Darín, Martina Gusmán, Carlos Weber, José Luis Arias, Gabriel Almirón / Duración: 107 minutos

Sosa es un abogado de accidentes de tránsito; Luján es una médica que por las noches recorre la ciudad en ambulancia asistiendo a víctimas de accidentes. En medio de un ambiente sombrío, lleno de desesperanza y corrupción, inician una relación difícil y con destino incierto. Las “relaciones peligrosas” que Sosa ha sabido conseguir pondrán en riesgo no sólo su romance, sino la vida de ambos.
Es saludable contar en Argentina con realizadores como Pablo Trapero, un tipo que a esta altura posee sobre sus espaldas un cuerpo de trabajo que lo ubica entre los directores más destacados y confiables de nuestro medio. Desde aquella Mundo Grúa (1999) hasta la actualidad, Trapero ha demostrado un crecimiento y una evolución permanentes, escapándose de esa generación de cineastas argentinos que basaban su propuesta en la sencillez pero que demostraban muchas veces no tener mucho para contar.

Trapero logra con Carancho un film con gran nervio, valiéndose para esto de una permanente cámara en mano. Y si bien la estética termina siendo muy natural, lo cierto es que se nota un trabajo muy importante de puesta en escena. Hay largas tomas sin cortes de edición que, evidentemente, son el producto de una detallada planificación. Más allá de las diferencias entre los dos filmes, un par de tomas continuas me hicieron acordar a Niños del Hombre, tanto por el uso de la cámara en mano como por el realismo que transmiten.
Darín aporta su habitual solvencia, en un papel ya característico en su carrera: el de un tipo esencialmente bueno pero al que la vida y el entorno lo han ido llevando hacia el lado oscuro. Martina Gusmán también cumple una buena labor, aunque su estilo de actuación (acorde al del director, quien es a la vez su esposo) tiene un perfil más bajo que el de Darín, por lo que a veces su figura empalidece al lado de la de él.

A nivel “revelatorio” la peli no aporta mucho, ya que el submundo de las ambulancias, los accidentes y la noche han sido bastante cubiertos por variados programas de televisión en los últimos años (E24, Policías en acción, etc). Pero sí utiliza de manera eficaz ese universo al servicio de la historia de sus protagonistas.
Una película muy recomendable. Eso sí, oscura y deprimente. Pero muy bien hecha, que es lo que en definitiva importa.

lunes 7 de junio de 2010

Criatura de la noche


Título original: Lat den rätte komma in (Suecia, 2009) / Dirección: Tomas Alfredson / Elenco: Kare Hedebrant, Lina Leandersson / Duración: 115 minutos

Hay películas a las que es injusto etiquetar o incluir dentro de un género. La sueca Let the right one in (título en inglés con el que se comercializó mundialmente) es un claro ejemplo. Porque si habláramos de ella simplemente como "una de vampiros" no sólo estaríamos dando un indicador muy vago sobre la trama, sino que estaríamos dejando de lado sus aspectos más importantes.
Oskar es un chico de 12 años, solitario y retraído, blanco favorito del grupo de compañeros pendencieros del colegio. Hijo de padres separados, vive con su madre en un frío complejo de edificios. Un día (o una noche, mejor dicho) llega a su barrio Elin, una enigmática chica de la cual paulatinamente se va haciendo amigo. La niña en cuestión resulta ser un vampiro, pero su existencia no es muy diferente de la de Oskar. Ambos son seres que se sienten extraños en medio del mundo que les toca vivir. Y que sufren por ello. Así, irán formando un inusual vínculo, dándose fuerzas mutuamente para salir adelante.

Como dije, sería engañoso enmarcar a este film dentro del subgénero de vampiros. Incluso sería erróneo considerarlo dentro del género de terror. Su tema central es la soledad, y la posibilidad de encontrar a alguien que nos haga sentir queridos. Que nos haga sentir "humanos", paradójicamente. No importa que sean chicos de 12 años, y que uno sea un vampiro. Eso es casi secundario. De hecho, y si bien la película tiene unos climas formidables, es difícil que el espectador sienta miedo en algún momento. Lo que predomina en la cinta es un sentimiento de melancolía y soledad.
El ritmo del film es moroso. Así que aquellos que busquen algo en la línea de Crepúsculo, se van a aburrir de lo lindo. Creo que su estreno local intentó un poco subirse a la estela de Nueva Luna, aunque dada la sideral diferencia entre ambas propuestas cinematográficas, se trató de una estrategia con un basamento meramente comercial. Este film está a años luz de esos adolescentes de póster. Es una historia de personajes oscuros, sin carisma ni atractivos físicos. Pero con alma... Por suerte, hay películas para las que la palabra marketing no entra en la ecuación.

domingo 9 de mayo de 2010

Tarde pero seguro: La escafandra y la mariposa

Esta película francesa del 2007 nunca había tenido oportunidad de verla, y gracias a la tv por cable pude finalmente hacerlo recientemente. Es la historia real de Jean-Dominique Bauby, joven editor de la revista Elle que sufrió un accidente cerebro vascular y que salió del coma con la capacidad física de tan sólo pestañear su ojo izquierdo. Preso en un cuerpo inmóvil, pero con las facultades mentales a pleno, logró escribir un libro transmitiendo sus palabras mediante el simple parpadeo de su ojo.
Lo que a priori parecería ser el tipo de película melodramática de la cual suelo escapar es una verdadera joya que, gracias a la brillante dirección de Julian Schnabel, trasciende el mero drama sobre un enfermo para convertirse en una obra superior. El film es un triunfo artístico al lograr transmitir la imaginación, el sentido del humor y la inteligencia de su protagonista, sin caer nunca en el golpe bajo o el efectismo. Basada en el libro escrito por Bauby, desmuestra que la imaginación logra trascender cualquier estado físico.

Mathieu Amalric está excelente en un papel casi imposible (demostrar emociones a través de un ojo). Y está rodeado de un elenco mayormente de mujeres, todas ellas muy bonitas y talentosas. También perfecto es lo de Max Von Sydow, como el padre de Bauby.
En definitiva, un film único que deja una sensación de alegría más que de tristeza. La alegría que genera el talento. En este caso, el del personaje protagónico y el de los responsables de realizar un film como este. Les recomiendo calurosamente que lo vean.

jueves 15 de abril de 2010

El mejor papá del mundo


Título original: World's greatest dad (USA, 2009) / Dirección: Bobcat Goldthwait / Elenco: Robin Williams, Daryl Sabara, Alexie Gilmore / Duración: 99 minutos
Voy a hacer algo que creí que nunca haría: recomendar una película con Robin Williams. Así es, este actor a quien he aprendido a detestar gracias a sus cada vez peores filmes y a su tendencia al melodramatismo aparece aquí en una historia oscura y cómica, que ni su presencia puede arruinar.
El film comienza como una comedia dramática bastante negra. Williams hace de Lance, un profesor de poesía de colegio secundario que sueña con ser un escritor famoso (ya le rechazaron varios libros) y que tiene un hijo, Kyle, que es realmente insoportable. Adolescente, mal estudiante y vulgar, no tiene ninguna cualidad rescatable. Esto no sólo hace la vida hogareña de Lance muy difícil (es padre soltero) sino que le trae problemas laborales, ya que el chico concurre al colegio en el que su padre enseña. Un día, luego de un bizarro suceso "erótico" en el que se ve envuelto Kyle, Lance ve la posibilidad de lograr la fama y el éxito con los que tanto soñó, si bien para lograrlo toma una decisión bastante cuestionable.

El director y autor de esta película es el comediante Bobcat Goldthwait. Quienes tengan más de 30 años, pueden recordarlo de la serie de Locademia de Policías y de alguna que otra comedia pedorra de los '80. Era un gordito medio pelado que hablaba como chillando... Pero poco queda de su pobre pasado actoral. En los últimos años el tipo se destapó como un autor/director bastante interesante, reinventándose desde el cine independiente. La primera hora del filme es muy buena, manteniendo un tono de comedia negra inusualmente compacto. El personaje de Kyle (interpretado por el desconocido Daryl Sabara) es realmente increíble. Es uno de los adolescentes más detestables e irredimibles que recuerde. Luego la historia va hacia el lado de la sátira, aplicando una mirada crítica sobre la fama y sus mecanismos. En este sentido la peli no es tan efectiva, aunque sí logra algunos momentos y observaciones profundas. Y se puede decir que esta es la actuación más tolerable de Williams en un buen tiempo. En registro dramático y contenido, está muy bien en la piel de este personaje mediocre y solitario. Pero el personaje que más quedará en mi memoria es el de Kyle, sin lugar a dudas.
La verdad que, si bien imperfecto en algunos sentidos, el enfoque de Goldthwait es original y atractivo. Y lo muestra como un director para tener en cuenta por su capacidad para manejar la comedia negra, un subgénero muy difícil de abordar.