jueves, 3 de enero de 2008

Expedientes X

En esta nueva entrega, el caso que nos ocupa no está relacionado con una desaparición, sino más bien con una metamorfosis. Vamos a estudiar el extraño caso del Sr. Mickey Rourke. Este actor, en algún momento, demostró reunir dos condiciones importantes: pinta y talento. Luego de aparecer en películas laureadas como Diner o La Ley de la Calle, se convirtió en una estrella internacional gracias a Nueve semanas y media. Además de ser un galán, el tipo fue demostrando que era un actor valioso. Sus actuaciones en Corazón Satánico y Mariposas de la Noche darían fe de esto. Pero, paulatinamente, algo empezó a ocurrir en su vida. Primero fueron las películas pedorras (Horas Desesperadas, Harley Davidson & Marlboro Man, Orquídea Salvaje) las que hicieron tambalear su carrera. Pero luego, una especie de extraña metamorfosis fue ocurriendo en su rostro. Algunos la atribuyeron a los golpes que recibió durante su carrera de boxeador, comenzada por esos años. Otros, dicen que chocó su moto contra un camión que transportaba bótox. También, que se emborrachó en el desierto de México y se quedó dormido encima de un hormiguero toda una noche. Lo cierto es que su apariencia fue sufriendo grotescas mutaciones, hasta convertirse en este personaje indescifrable.



Muchos, incluso, han llegado a decir que el Mickey Rourke verdadero fue suplantado por un alien, a la manera de Los Usurpadores de Cuerpos. Son todas teorías que se están investigando. Lo único cierto es que hoy tenemos entre nosotros a este extravagante tipejo. ¿Qué ocurrió con el Mickey original? Tal vez nunca lo sepamos...

miércoles, 2 de enero de 2008

Un Jefe Controlado

La última votación del año, para saber cuál jefe televisivo era vuestro favorito, arrojó como ganador, justamente, al "Jefe" (su nombre real era Tadeo, aunque también respondía al alias de Harold Clark). Personalmente, mi elección era el que salió 5º, David Brent, la notable creación de Ricky Gervais para The Office (Inglaterra). Pero esto no quita que adore al ganador, como también a los otros postulados. La verdad, que era una elección jodida. Todos son personajes no sólo brillantes sino, en más de un caso, entrañables. Y que merecen cada uno un párrafo aparte.
Pero hablemos del winner. La elección de "El Jefe", querido personaje de esa inolvidable creación de Mel Brooks llamada El Súperagente 86 (Get Smart), tiene sin dudas para la mayoría de nosotros un alto valor emotivo. Todos hemos crecido mirando al inepto Maxwell Smart, a la sexy a go gó 99 y al malhumorado Jefe de Control luchar contra los malvados de KAOS. Debemos ser muchos los que nos conocemos de memoria no sólo sus capítulos, sino varios de sus diálogos. Un programa que marcó un antes y un después en el humor televisivo. Atrás de cada cagada que se mandaba Max, estaba la mirada atenta y severa del Jefe. Siempre me pregunté si Max era tan inútil, por qué no lo rajaban, pero bueno... Lo cierto es que el personaje del Jefe era genial, en gran parte gracias a la exacta interpretación del actor, que le imprimía las dosis justas de seriedad y comicidad.
¿Sabían que Edward Platt, el actor que hacía del Jefe, fue un tipo de larga trayectoria que laburó, entre otros, junto a James Dean (en Rebelde sin Causa)? Algo que me llamó la atención es que murió en 1974 a los 58 años. Teniendo en cuenta que la serie se emitió entre 1965 y 1970, sorprende pensar que era bastante menor de lo que aparentaba. Pero bueno, también, tener que aguantarlo a Smart todos los días te avejenta 10 años...
Para los que no lo saben, a mediadios de este año se estrenará una nueva versión cinematográfica del Agente 86, con Steve Carrell (el Michael Scott de The Office yanqui) como Max, Anne Hathaway como la 99 y Alan Arkin como el Jefe. Y parece que, en una pequeña aparición, Bill Murray hará del agente 13. El elenco pinta bien, vamos a ver qué sale.

sábado, 29 de diciembre de 2007

Feliz Año Nuevo

Y, si hubo un especial de Navidad, tengo que poner uno de Año Nuevo. Más que nada, quiero utilizar este medio para desearles a Ustedes un gran 2008. Ojalá que todos podamos ir cumpliendo nuestros deseos y poniendo nuestras energías en aquello que nos haga felices.
Los dejo con dos escenas memorables que tienen lugar en fiestas de año nuevo. Ambas finalizan con un beso, aunque de características bien distintas... ¡¡Felicidades!!

El Padrino II: Una de las escenas más famosas en la historia del cine. Gran fiesta de fin de año en Cuba. Michael Corleone (Al Pacino), luego de enterarse que su hermano Fredo (John Cazale) lo había traicionado, decide enfrentarlo. Y le zampa el “beso de la muerte”. “Sé que fuiste vos Freddo. Me rompiste el corazón... Me rompiste el corazón.” Inolvidable.



Cuando Harry Conoció a Sally: Después de años de amistad, Harry (Billy Crystal) se da cuenta que está enamorado de Sally (Meg Ryan). Y parte a su encuentro, corriendo desde una punta a la otra de Manhattan, hasta la fiesta en la que está ella. Una vez allí, le declara su amor, cerrando el gran monólogo con la frase: “Cuando te das cuenta que querés pasar el resto de tu vida con alguien, querés que el resto de tu vida empiece lo antes posible”. Ella, claro, no puede negarse.

viernes, 28 de diciembre de 2007

Querido Rock Despide el Año!!

Amigos míos, última oportunidad de escucharme en Querido Rock!! Así es, hoy despedimos el año y no volvemos hasta marzo, así que espero que algunos de Ustedes escuchen el programa. Hoy estaremos de 21 a 22,30 hs compartiendo nuestros artistas favoritos de los 90s hasta la actualidad: White Stripes, Pearl Jam, Blur, Tool, Devendra Banhart, Beck, System of a Down, Radiohead, Pulp, Pavement y muchos más.
Entren al site y nos escuchan on line.

¡Saludos!

martes, 25 de diciembre de 2007

Refugio

Hace poco vi de vuelta una película muy dura pero muy buena llamada Réquiem para un sueño, de Darren Aronofsky. Sus cuatro protagonistas (Jared Leto, Marlon Wayans, Jennifer Connelly y Ellen Burstyn) viven atrapados por sus adicciones y sus miedos y, para el final de la película, terminan todos mal (internados, presos, prostituidos, etc). Lo que me llamó la atención es que el director eligió terminar el film con la imagen de ellos, por separado, recostados adoptando la posición fetal. Esta posición nos remite, obviamente, a la sensación de protección que teníamos dentro del útero. Es como una búsqueda inconsciente hacia un lugar seguro, un lugar en el cual ampararnos, alejarnos de todo aquello que nos daña. Y esto me hizo preguntar: ¿a qué recurrimos cada uno de nosotros cuando estamos mal? Cuando sufrimos, cuando nos dañan. Cuando nos sentimos tristes, solos, abandonados. ¿Hacia qué persona, entidad, objeto, lugar o recuerdo huimos cuándo el mundo nos da la espalda? Instintivamente nos aferramos a ello cada vez que pasamos por alguna crisis. En mi caso, mi refugio principal lo constituyen mi esposa y mi hija. Pensar en ellas y sentir su amor y apoyo me hace una persona más fuerte y segura.
¿Y ustedes, a qué se aferran cuando llega la tormenta?

viernes, 21 de diciembre de 2007

Películas Navideñas

Admito que recordar películas sobre la Navidad en esta época es un cliché. Además, ya bastante nos inundan en la tele con ellas. Y sé muy bien que la mayoría de nosotros pensamos que estos filmes son algo pedorros. Pero es mi primer año con el blog, así que me voy a dar el “gusto” de hacer una listita. Igualmente, mi intención es nombrar filmes que se distingan del resto, ya sea por su humor, originalidad o calidad. Y aprovechar, también, para desearles a todos Ustedes una ¡Muy Feliz Navidad!

Un Santa no Tan Santo (Bad Santa, 2003): una comedia gloriosa. Billy Bob Thornton, en uno de sus mejores papeles, hace de este tipo alcohólico y amante de los culos muy gordos, que trabaja de Papá Noel en los shoppings y luego los roba junto a su socio, un enano negro que hace las veces de duende. En el interín, se involucra con un bizarro nenito que le cambiará la vida. Vulgar, deprimente, políticamente incorrecta y muy graciosa.


El Extraño Mundo de Jack (Nightmare Before Christmas, 1993): solo la mente de Tim Burton puede crear un musical sobre la Navidad y que nos guste tanto. Es la historia de Jack, un inusual personaje de fantasía, que un día descubre Christmas Town e intenta suplantar a Santa Claus, con resultados insospechados. La excelente música es cortesía de Danny Elfman, habitual colaborador de Burton. Un clásico.


National Lampoon’s Christmas Vacation (1989): me pueden decir lo que quieran, pero a mí me sigue haciendo cagar de risa. La tercera (y tal vez mejor) en la saga, gira en torno a la reunión familiar navideña en el hogar de los Griswold, y los esperables quilombos que se suceden. Cada vez que veo una casa llena de lucecitas, pienso en Chevy Chase... Dato de color: la vecina snob es interpretada por Julia Louis Dreyfus (alias Elaine, de Seinfeld).

Elf (2003): otro que me puede, Will Ferrell. El chabón me parece muy cómico. Ver a semejante monigote vestido con ese traje verde, ya me causa gracia. Acá hace de un ser humano normal que fue criado toda su vida por Papá Noel como uno de sus duendes ayudantes. Ya adulto, se entera de la verdad, y decide ir a Nueva York en busca de su padre biológico (James Caan). No es extraordinaria, pero en líneas generales la peli es mucho mejor de lo que podría esperarse. Y bastante graciosa.

Un cuento de Navidad (A Christmas Carol, 1984): versión para TV de esta historia de Dickens filmada varias veces. Ebenezer Scrooge, el avaro millonario que odia a la Navidad (y al mundo) es visitado por los Fantasmas de las Navidades para que aprenda el sentido de las Fiestas (y el valor de las demás personas). Esta película tiene al gran George Scott, brillante como siempre, y la elijo no sólo porque está bien hecha, sino porque es una que he visto muchas veces de chico y me trae buenos recuerdos. Sí, soy un melancólico, ¿y qué?

lunes, 17 de diciembre de 2007

Grandes Finales

No son finales sorpresa (tipo Sexto Sentido o El Planeta de los Simios) si no desenlaces que, por distintos motivos, considero memorables. Es una larga lista, así que habrá varias entregas. Si no vieron alguna de estas películas, tal vez prefieran no leer.
Acá van los primeros:

Casablanca: Rick (Humphrey Bogart), contradiciendo los típicos happy endings hollywoodenses, deja ir a Ilsa (Ingrid Bergman), el amor de su vida, haciendo lo que considera “correcto”. La causa política estaba por encima de los sentimientos personales. Y así Rick se queda en el aeropuerto de Casablanca junto a Louis (Claude Raines), el oficial francés, caminando ambos hacia la niebla, cerrando este clásico con una de las imágenes más recordadas en la historia del cine, además de la célebre frase final: “Creo que este es el comienzo de una hermosa amistad”.

Butch Cassidy & the Sundance Kid: los famosos pistoleros (Paul Newman y Robert Redford) quedan heridos y rodeados por la armada boliviana. Sabiendo su destino, y que los árboles mueren de pie, no les queda otra alternativa que salir de allí a los tiros. Y así lo hacen. La película termina con la imagen congelada de ellos disparando, mientras el sonido de los balazos de los militares se multiplica. Aunque sepamos el desenlace, el director George Roy Hill elige dejarnos con esa imagen de los protagonistas, peleando hasta el final.

La Cosa: al final de este clásico gore de John Carpenter, luego de que el resto fuera exterminado por un parásito mutante extraterrestre, sólo quedan dos sobrevivientes en la base antártica. En medio de la intemperie y el frío, con las ruinas de la base (que acaba de explotar) de fondo, terminan compartiendo una botella de whisky. Y se quedan así, sentados mirándose las caras, desconociendo cuál de los dos tiene al bicho dentro de él.
-“¿Y ahora, qué hacemos?”
-“¿Por qué no esperemos acá un rato, a ver qué pasa?”.
Títulos.

Perdidos en Tokyo: Bob (Bill Murray) se baja de la limusina, la corre a Charlotte (Scarlett Johansson), la abraza y le dice al oído algo que sólo ellos escuchan, pero que ilumina la cara de ambos. Mientras se separan, la banda de sonido nos envuelve con los fuertes bombos y suaves acordes de Just Like Honey, de Jesus and Mary Chain. Y así, sutilmente, culmina este clásico de Sofía Coppola, con una nota de esperanza para este improbable romance.

Boogie Nights: después de dos horas y media en las cuales todos en el film se asombran ante el miembro viril de Dirk Diggler, en la última escena Mark Wahlberg se despacha con un gran monólogo frente al espejo (en un claro homenaje a Toro Salvaje). Y lo culmina pelando el termo en cuestión, mostrándonos a los espectadores el por qué de tanto alboroto. El saber que Wahlberg utilizó una prótesis nos tranquilizó a todos los varones. Y también a nuestras mujeres.