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lunes, 8 de marzo de 2010

El Gran Jeff Bridges

Con el Oscar recibido ayer por su actuación en Crazy heart, Jeff Bridges consiguió un premio que se condice con su vasta trayectoria. Si uno piensa en los actores galardonados con el premio de la Academia de Hollywood a lo largo de la historia, queda claro que el gran Jeff (que ya había estado nominado otras cuatro veces) está por encima de muchos de ellos. Un actor realmente versátil, que puede pasar de la comedia al drama con naturalidad, y que tiene la extraña cualidad de ser igualmente apto para interpretar roles románticos como de carácter.
Acá les dejo 10 películas fundamentales para apreciar el talento de Jeff Bridges.

The last picture show (1971): en esta película de Peter Bogdanovich Bridges comenzaba a demostrar que era mucho más que "el hijo de" (su padre era el actor Lloyd Bridges). La peli es una historia sobre dos amigos de Texas que están dando sus primeros pasos hacia la adultez. Nominado al Oscar a Actor de Reparto.

Thunderbolt and Lightfoot (1974): acá Jeff volvía a demostrar su carisma al compartir el protagonismo cabeza a cabeza con Clint Eastwood. Su colorido papel de irresponsable ladrón, compañero del más experimentado Eastwood, le valió una nueva nominación a Actor de Reparto. Dirigida por Michael Cimino.

Starman (1984): un clásico de John Carpenter. Bridges era el personaje del título, un extraterrestre que llega a la Tierra y adopta la forma del difunto esposo de una mujer (Karen Allen). Nominado a Mejor Actor.

Tucker: the man and his dream (1988): en esta entretenida y muy bien hecha película de Francis Coppola Bridges hacía de Preston Tucker, un diseñador de autos que intentó enfrentarse a los popes de la industria automovolística a fines de los años 40. Otra gran caracterización en la que Bridges contagiaba el entusiasmo propio del personaje.

The fabulous Baker Boys (1989): a esta altura, casi un clásico. Por primera vez Jeff actuaba junto a su hermano Beau. Y al igual que en la vida real, él era el hermano fachero y talentoso, en esta historia de dos pianistas de salón que conocen a una cantante que les cambia la vida (Michelle Pfeiffer).

The Fisher King (1991): uno de los filmes más parejos de Terry Gilliam. Bridges hacía de Jack Lucas, un exitoso conductor radial que un día cae en desgracia y termina haciéndose amigo de un indigente medio chiflado (Robin Williams). Bridges estaba genial, pero la nominación al Oscar fue para Williams. Y bue...

The Vanishing (1993): dando muestras de su rango actoral, Bridges aquí interpretaba a un profesor de química responsable de la desaparición de una chica (Sandra Bullock). Kiefer Sutherland hacía del novio que, años después, seguía tratando de saber qué le había ocurrido. Un gran papel de Bridges, retorcido y oscuro.

Fearless (1993): film de corte existencialista de Peter Weir en el que Jeff interpreta a un hombre que sobrevive a un accidente de avión y que no puede evitar sentir que su vida ya no será la misma. Entre otras cosas, traba relación con otra sobreviviente que perdió a su pequeño hijo. La naturalidad de Bridges logra que el personaje sea mucho más que un manual de autoayuda caminante.

The Big Lebowski (1998): ¿qué más se puede decir de esta genialidad de los Coen? Un film que ya tiene el estatus de culto en gran parte gracias a la notable actuación de Bridges. El Dude Lebowski es sin dudas una de las grandes creaciones del cine, y otra muestra de la versatilidad de este actorazo.

Iron Man (2008): y, tenía que estar. Esta película es un caño. Y Bridges no hace más que aportar calidad con su rol de Obadiah Stane, el socio de Tony Stark (Robert Downey Jr) que luego se convertirá en su enemigo. Un villano que no tiene un pelo de tonto.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

Grandes sobreactuaciones

No hay nada peor que un actor que sobreactúa. Que exagera sus tics. Que habla declamando... Pero hay veces en las que un papel necesita de la exageración. O que el tono de una película requiere de cierta extravagancia por parte del actor. En muchos casos, los papeles de psicópatas o villanos de distinta clase reclaman este tipo de enfoque. O sea, no siempre "menos es más." Y si bien me encanta el minimalismo de Bill Murray (que, a veces, también puede ser exagerado), de vez en cuando el griterío y la mueca exacerbada vienen bien. Acá les dejo algunas grandes sobreactuaciones que nos ha dejado el cine (habrá otra entrega):

-Daniel Day Lewis, There will be blood (2007)
En esta casi operística obra de Paul Thomas Anderson, Day-Lewis brinda una caricaturesca actuación como el magnate del petróleo Daniel Plainview. El irlandés brinda todo lo que el film requería. Y un poco más. Se ganó un merecido Oscar.




-Gary Oldman, The professional (1994)
Antes de achancharse en papeles más "normales" como en Batman y Harry Potter, y antes de dejar el alcohol, Oldman brindaba actuaciones fronterizas como en Sid y Nancy, State of grace o aquí, donde su corrupto policía antinarcóticos no conocía de reacciones medidas. Y tampoco era muy anti narcóticos que digamos.




-Robert De Niro, Cape Fear (1991)
Otro que hace rato no entrega alguna actuación que sorprenda. De hecho, creo que esta fue su última verdadera joya: Max Cady, un psicópata en plan de vanganza contra el abogado que no lo defendió como debía. Esta remake es un clásico de Scorsese, parodiado hasta por los Simpsons.




-Al Pacino, Scarface (1983)
No me canso de ver esta película. Es exagerada y ridícula como casi todo lo de De Palma. Pero es muy entretenida. Y Tony Montana es una verdadera creación de Pacino. El final, tras esa montaña de cocaína, es inolvidable.




-Ben Kingsley, Sexy Beast (2000)
Otro que sabe lo que hace. Quien alguna vez interpretó a Gandhi aquí se convierte en el ser más violento del mundo. Su Don Logan es uno de los villanos más exagerados, temibles y cómicos de la historia del cine. Y también persuasivo.



lunes, 2 de noviembre de 2009

Músicos que actúan (y lo hacen bien)

Es bastante común que los músicos se decidan a probar suerte en la actuación, aunque no siempre lo hacen con propiedad. En muchos casos, se trata simplemente de raptos de vanidad (Britney Spears, Mariah Carey, Whitney Houston); en otros, de meras excusas para promocionar su música (como lo hacían Elvis Presley o los Beatles; o lamentables casos argentinos como Donald y Palito Ortega). Pero, cada tanto, aparecen músicos que se toman la actuación como algo serio, como una parte integral de su carrera artística. Acá, algunos ejemplos destacados.

David Bowie:
Uno de mis artistas favoritos, sin dudas. Este genial músico desde siempre se ha tomado la actuación en serio. Aunque no es de extrañar que alguien que encarnó tantos personajes en su carrera musical tenga una indudable aptitud para la actuación. Ya sea como protagonista o actor de reparto, el Duque Blanco demostró siempre en cine tener la misma clase que para la música. Momentos destacados: The man who fell to Earth (1976), The hunger (1983), Merry Christmas Mr. Lawrence (1983), Labyrinth (1986), Twin Peaks: fire walk with me (1992), The prestige (2006).

Tom Waits:
Este músico, bohemio y poeta es de esos artistas que tienen una integridad intachable. Waits siempre hizo la música que quiso, y siempre actuó en los filmes que quiso. Como actor transmite lo mismo que como músico: esa personalidad despreocupada y canchera, propia del que tiene a la calle, la noche y los bares como su universo. Ha trabajado con Coppola (One from the heart, 1982; Rumble Fish, 1983; Cotton Club, 1984; Dracula, 1992), Jim Jarmusch (Down by law, 1986; Coffee and Cigarettes, 2003) y Robert Altman (Short cuts, 1993), entre otros.

Rubén Blades:
Músico panameño que se viene desempeñando hace muchos años como actor de reparto en producciones hollywoodenses. Si bien en su música ha sido siempre bastante crítico con el imperialismo yanqui, parece no tener inconvenientes en trabajar en su industria cinematográfica. ¿Contradictorio? Puede ser. Pero al menos actúa bastante bien el hombre. Trabajó bajo las órdenes de Robert Redford (The Milagro Beanfield War, 1988), Spike Lee (Mo' better blues, 1990), Jack Nicholson (The two Jakes, 1990) y Tim Robbins (Cradle will rock, 1999).

Kris Kristofferson:
Cuasi leyenda de la música folk norteamericana que incluso tuvo un par de revolcadas con Janis Joplin. Ha protagonizado varias pelis en el pasado (Pat Garrett and Billy the Kid, 1973; A star is born, 1976), pero en los últimos años lo suyo pasó más por los roles secundarios (Lone Star, 1996; Blade, 1998). Con su cara de pequinés enojado impone una indudable presencia para roles de carácter.

Frank Sinatra:
El “Chairman of the Board” actuó en muchísimas películas. Y más allá de sus payasadas con el Rat Pack (Sammy Davis Jr, Dean Martin, Bing Crosby) el tipo demostró ser muy solvente en roles dramáticos, llegando a ganar un Oscar por su papel secundario en From here to eternity (1953), con el que revivió su carrera. De hecho, la leyenda cuenta que este papel lo consiguió gracias a sus contactos con la mafia. Esta supuesta historia se utilizó luego en El Padrino, con la famosa escena de la cabeza de caballo en la cama del productor de cine. Como todo, Frankie lo logró “a su manera”...

Cher:
A pesar de que su cara ultra operada actualmente le impide gesticular como un ser humano normal, la ex pareja de Sonny Bono dio varias muestras de su capacidad actoral. No sólo en su papel en Hechizo de Luna (Moonstruck, 1987), que le valió el Oscar a mejor actriz, sino en filmes como Mask (1985), donde hacía de la madre de un chico severamente deformado, o en Silkwood (1983), donde se lució nada menos que con Meryl Streep al lado.

Y para cerrar, nombro a los siguientes, que actuaron una vez sola, pero lo hicieron bien:

-Eminem, en 8 mile (2002). Ok, hacía de él mismo, pero estuvo mucho mejor de lo esperado.
-Dexter Gordon, en Round Midnight (1986). Esta leyenda del jazz se lució en el film de Bertrand Tavernier, logrando incluso una nominación al Oscar.
-Steven Van Zandt, en The Sopranos (1999-2007). El guitarrista de la E Street Band la rompió como Silvio Dante, la mano derecha del gordo Tony.
-Bjork, en Dancer in the dark (2000). Bajo las órdenes de Lars Von Trier, la islandesa se destacó en este inusual, y deprimente, musical.

domingo, 18 de octubre de 2009

Adolescencia Divino Tesoro

Ah... la adolescencia. Una etapa difícil de la vida en la que las hormonas mandan. Son años hermosos para algunos, detestables para otros. Y que para varios (como yo, lamentablemente) han quedado muuuuy atrás. Las películas sobre adolescentes suelen centrar sus temáticas justamente en la idea fija, mostrando a sus protagonistas como seres que sólo piensan en ponerla. Pero existen filmes que retratan el mundo adolescente de forma más profunda e interesante, incluso cuando también abordan la temática sexual. Acá dejo algunas pelis más que recomendables sobre este momento tan particular de la existencia humana.


Cuenta conmigo (Stand by me, 1986): esta es sobre pre-adolescentes, en realidad. Pero es sin dudas una de las mejores películas hechas sobre la amistad en esos años de la vida. Basada en una historia de Stephen King, muestra el viaje en mochila de cuatro amigos en busca de un supuesto cadáver. River Phoenix, ya desde chico, demostraba que era un talento especial. Dirigida por Rob Reiner.

Krampack (2000): película española que gira en torno a la iniciación sexual de dos amigos adolescentes. Nico va a pasar unos días a la casa de verano de su amigo Dani. Ambos tienen una relación entrañable. Pero mientras Nico está muy interesado en avanzar con una chica que conoce allí, Dani descubre que él está mucho más interesado en avanzar con Nico. Muy bien relatada y actuada, abordando temas que podrían sonar "polémicos" de una manera muy franca, graciosa y hasta casi inocente. Dirigida por Cesc Gay.

Paranoid Park (2008): una de las pelis que Gus Van Sant dedicó últimamente a la adolescencia, en este caso para retratar el submundo de los skaters. En el centro del film está Alex, un chico de 16 años que, accidentalmente, termina con la vida de un guardia de tren. El film, lejos de ser un policial, refleja de manera sutil y poética las tribulaciones internas que atraviesa el pibe. Muy interesante, con una gran atmósfera.

La joven vida de Juno (Juno, 2007): una de las sorpresas de su año que llegó a ganar el Oscar a mejor guión. Ellen Page es Juno, una adolescente que queda embarazada de su novio (el cara de nada Michael Cera) y que decide seguir adelante con el embarazo para dar al bebé en adopción. La peli está muy bien pintando a estos chicos como lo que son: adolescentes que no quieren crecer a los golpes, ni de golpe. Dirigida por Jason Reitman.

Criaturas celestiales (Heavenly creatures, 1994): este film de Peter Jackson, si bien está muy alejado de El Señor de los Anillos, demostraba la capacidad visual del neocelandés. Basada en el caso real de dos amigas (Kate Winslet y Melanie Lynskey) que se convirtieron en amantes y terminaron asesinando a la madre de una de ellas. En la peli, las chicas crean su propio mundo de fantasía para evadirse de la realidad. Lynskey, para quienes ven Two and a half men, es la que hace de Rose, la vecina chiflada.

lunes, 5 de octubre de 2009

Películas sobre periodistas

Ahora que en Argentina está tan en boga el tema de los medios de comunicación con la nueva ley que está impulsando el gobierno, y que tanta gente opina sobre los medios "independientes" (confundiendo constantemente el verdadero significado de esta palabra, en gran parte por culpa de esos supuestos medios "independientes"), me parece interesante recordar algunas películas que retratan no sólo el mundo del periodismo, sino la importancia que tiene la prensa libre, así como también de qué forma la existencia de multimedios atenta contra la tan mentada independencia. Hay varias pelis para nombrar, así que puede ser que haya otras entregas.

El Ciudadano (Citizen Kane, 1941):
La emblemática película de Orson Welles retrataba la vida de un magnate de los medios, Charles Foster Kane, personaje que se basaba en William Randolph Hearst, un empresario periodístico real. De hecho, Hearst hizo lo posible por detener el estreno de este film, llegando al colmo de intentar introducir a una menor de edad en la habitación del hotel de Welles para acusarlo de pedofilia. Todo sea por la libertad de prensa.

Todos los hombres del presidente (All the presindent's men, 1976):
La historia de cómo los periodistas del Washington Post Carl Berstein y Bob Woodward (Dustin Hoffman y Robert Redford) destaparon el escándalo Watergate, por el cual Richard Nixon debió renunciar a la presidencia de USA (el tipo espiaba a sus rivales políticos con micrófonos). Un film testimonial ejemplar que marcó un camino a seguir dentro de su género. Dirigido por Alan Pakula.

Network (1976):
Otro película fundamental norteamericana de los 70. Luego de ser despedido a causa de su bajo rating, un presentador de un noticiero (Peter Finch), en un ataque de nervios, anuncia su inminente suicidio en cámara. A partir de allí se vuelve un fenómeno televisivo que será explotado por el medio. De Sidney Lumet.

El informante (The insider, 1999):
La que es, según esta humilde opinión, la mejor película de Michael Mann, detalla la historia detrás del informe especial que el programa 60 Minutes realizó sobre la industria tabacalera, gracias al testimonio de Jeffrey Wigand (Russell Crowe), un ex ejecutivo que contó cómo los cigarrillos poseen un componente adictivo artificial. El reportaje primero fue censurado, entre otras cosas, por los negocios que la CBS tenía con la empresa investigada. Para los que creen que ser independiente sólo significa ser opositor a un gobierno.

Buenas noches, buenas suerte (Good night, Good luck, 2005):
Excelente película dirigida por George Clooney que cuenta el duelo mediático que el periodista Edward Murroy (David Strathairn) mantuvo en la década del ´50 con el senador Joseph McCarthy, conocido por su "caza de brujas" en contra de los comunistas. El film utiliza filmaciones reales de McCarthy, quien se expresaba de manera tan exagerada, que los ejecutivos del estudio le dijeron a Clooney que el actor que hacía de McCarthy sobreactuaba mucho...

domingo, 10 de mayo de 2009

Películas para la medianoche

La medianoche, y las horas que le siguen, conforman un momento especial, distinto. Nuestro cuerpo y mente atraviesan el límite que divide un día del siguiente, y nuestro ánimo cambia, predispuesto a otra clase de experiencias. A todo nivel.
El fenómeno de las películas de medianoche se refiere a esos filmes de culto que han tenido éxito en proyecciones nocturnas, al margen de la grilla de estrenos comerciales. Son obras que, por distintas razones, han sido rescatadas o valoradas por un segmento de público que las toma como propias. Un caso paradigmático es The Rocky Horror Picture Show, película que lleva 30 años siendo proyectada en las trasnoches de USA, con un fervor notable. En Argentina, films musicales como The Wall y The song remains the same han generado un seguimiento similar en los años 80.
Ahora bien, siendo yo un personaje bastante poco salidor, y dada la limitada oferta de este tipo de proyecciones, prefiero actualmente disfrutar del cine hogareño. Es decir, de tirarme en mi cama, control remoto en mano, y ver qué aparece en tv en esos horarios marginales (o echar mano a mi videoteca). Y, en lo posible, acompañado de un buen trago (otra clase de compañías son más que bienvenidas, desde ya).
Aquí les dejo, entonces, algunos de mis filmes predilectos para disfrutrar pasada la medianoche.

The Rocky Horror Picture Show (1975): ok, admito que, por más entonado que esté, en mi casa no me disfrazo como los personajes, ni bailo las canciones (algo que sí ocurre en las proyecciones en los cines). Pero este bizarro musical sobre el doctor Frank-N-Furter (el gran Tim Curry), un extraterrestre que vino a la Tierra para crear al hombre perfecto, resiste cualquier análisis. Es pura diversión enfermiza.

La Danza de los Vampiros (1967): un clásico de Roman Polanski, que mezcla terror y humor de manera brillante. El propio Polanski protagoniza como el torpe asistente de un viejo caza vampiros, que en plena Transilvania se propone terminar con el Conde Dracula. Una verdadera joyita, que logra ser graciosa y tenebrosa al mismo tiempo.

The Blues Brothers (1980): surgido de un sketch de Saturday Night Live, este film con John Belushi y Dan Aykroyd es una locura tremendamente disfrutable, en especial para los fanáticos de la música. La apariciones de James Brown, Ray Charles, Aretha Franklin, John Lee Hooker y la persecución de autos más pirada en la historia del cine la convierten en una de mis favoritas.

Freaks (1932): una película única. Tod Browning dirigió esta historia sobre la vida de unos fenómenos de circo (enanos, "cabezas de alfiler," una mujer barbuda, gemelas siamesas, un "torso humano"). Lo más inquietante es que sus protagonistas son personas reales con esas malformaciones. Todo aquel que la vio, no olvidará la frase "One of us! One of us!"...

This is Spinal Tap (1984): un falso documental que sigue los vaivenes de un decadente grupo de rock británico. Rob Reiner dirigió y coescribió junto a los protagonistas (Christopher Guest, Michael McKean y Harry Shearer). Lleno de observaciones y momentos brillantes. Creo que fumado se disfruta aun más...

¿Y Ustedes, tienen alguna película "de medianoche" favorita?

martes, 31 de marzo de 2009

Directores: Jim Jarmusch

Jim Jarmusch es uno de los “padres” del cine independiente norteamericano moderno. Su estilo despojado, con una narrativa morosa, personajes apáticos pero atractivos y un subyacente sentido del humor, marcó el camino para un gran número de cineastas, no sólo en USA, sino en el mundo entero (incluida la Argentina). Y a pesar de que ha ido expandiendo su alcance, sigue siendo uno de los autores más personales e identificables del cine norteamericano.
Los filmes de Jarmusch hacen un retrato profundo, sutil y afectivo de los antihéroes. De personajes que están al margen de la sociedad, o al menos de los cánones impuestos por la industria del cine. Son historias pequeñas, lentas y minimalistas en las que, en apariencia, “no pasa mucho”. Los diálogos y las actuaciones suelen ser relajadas, carentes de cualquier afectación o búsqueda efectista. Sus relatos trabajan más por acumulación de situaciones que por una línea narrativa clara.
Un aspecto que le fascina abordar a Jarmusch (quien estudió literatura además de cine) es el choque y la mezcla entre culturas. En casi todos sus filmes hay personajes de distintas nacionalidades, que no sólo interactúan sino que se apropian de elementos de otras culturas.
Jarmusch es amigo de muchos músicos (John Lurie, Tom Waits, Iggy Pop). Esto lo ha llevado no sólo a dirigir video clips, sino también a elegir a estos artistas para protagonizar varios de sus filmes. Además, junto a algunos de ellos formó "Los Hijos de Lee Marvin", una supuesta sociedad secreta integrada por personas que comparten el hecho de ser físicamente parecidas al actor Lee Marvin (Jarmusch, Nick Cave, Waits, Iggy Pop). Se reúnen a ver películas de ese actor. Una locura, bah...
A continuación, filmografía destacada de este gran director:

Stranger than Paradise (1984)
Extraños en el Paraíso, con la que ganó la Camera d'Or en Cannes, se centra en dos amigos, medio vagos, apostadores y jugadores de cartas. Un día llega de Hungría la prima de uno de ellos y se acopla a su disipado estilo de vida. Al espectador poco atento, le puede parecer que no pasan muchas cosas. Una pequeña gran película, filmada en blanco y negro, con un presupuesto bajísimo (buena parte del film se desarrolla dentro de un departamento). Un momento clave del cine independiente.

Down by Law (1986)
Bajo el peso de la ley es el relato de tres presidarios, erróneamente acusados, que escapan de la cárcel y se esconden en las zonas pantanosas de Louisiana. A tono con la anterior: blanco y negro, atención a los diálogos, morosa. Con John Lurie, Roberto Benigni y Tom Waits.

Night on Earth (1991)
Un conjunto de cinco relatos de taxistas, en tono de comedia, que transcurren en distintas ciudades del mundo (Los Angeles, Roma, New York, París, Helsinki). Una película mucho más digerible y pasatista, con un elenco de cierto renombre: Benigni, Gena Rowlands, Winona Ryder, Armin Mueller-Stahl.

Dead Man (1995)
Film sobre el Lejano Oeste con Johnny Depp, Lance Henriksen, Billy Bob Thornton, Iggy Pop. En blanco y negro, con música de Neil Young. Se lo considera como uno de los pocos filmes en representar fielmente la cultura de los nativos norteamericanos. Influenciada por los escritos del poeta William Blake.

Ghost Dog: The Way of the Samurai (1999)
Con Forest Whitaker. Un asesino a sueldo que trabaja para la mafia italiana de New Jersey, pero que se mueve según los códigos de los samurai japoneses. Excelente film donde Jarmusch explota la mezcla entre culturas (un negro samurai; mafiosos italianos que escuchan rap y miran cartoons). Gran banda de sonido de Hip hop.

Coffee & Cigarettes (2003)
Irregular colección de historias cortas filmadas a lo largo de varios años. La más vieja (con Roberto Benigni) data del '86. Participan Bill Murray, Tom Waits, Iggy Pop, los White Stripes, Cate Blanchett y Steve Buscemi, entre muchos otros. Tal vez la mejor sea la de Alfred Molina y Steve Coogan.

Broken Flowers (2005)
Una película de mayor presupuesto (con un gran elenco) aunque sutil como todas las del director. Cuenta la historia de un solterón que recibe una carta anónima donde le avisan que tiene un hijo. Decide entonces visitar a sus ex amantes/novias para averiguar de quién puede ser. Bill Murray, con su habitual minimalismo gestual, se configura como el protagonista ideal del “mundo Jarmusch”. Con Tilda Swinton, Jessica Lange, Sharon Stone y Frances Conroy.

The Limits of Control (2009)
Su próximo film, con fecha de estreno en mayo de este año. Tiene lugar en España. Actúan Gael García Bernal, Bill Murray, John Hurt, Tilda Swinton y Luis Tosar. Espero esta peli con ansias...

En suma, un director que me encanta. Y que vale la pena conocer.


Jarmusch Dixit: “Nada es original. Robá de cualquier lado que te inspire o que alimente tu imaginación”

miércoles, 4 de marzo de 2009

Películas descartables (¡Pare de sufrir!)

A ver si me explico, en este posteo no pretendo hablar de films que no merecen ser vistos, sino de aquellos que sólo deberían ser vistos una vez. O sea, se los usa y se los tira. Porque son historias tan duras, dramáticas y realistas, que es un verdadero sufrimiento mirarlas. Son films tan bien hechos, que al mirarlos uno sufre tanto como los protagonistas. A quien tenga alguna de estas pelis en su videoteca, me gustaría que me diga cuántas veces la "disfrutó"...

Expreso de medianoche (Midnight express, 1978): esta peli dirigida por Alan Parker cuenta la historia de un estudiante norteamericano (Brad Davis) que es atrapado traficando drogas en Turquía y va a parar a una cárcel en la que sufre toda clase de vejaciones. Tan realista que es una verdadera tortura para quien la mira. Cada vez que la engancho en TV, ruego porque los perros no le encuentren la falopa al tipo al principio. Pero siempre lo hacen... La música de Giorgio Moroder es clásica.

El Hombre Elefante (The Elephant Man,1980): una de las primeras películas dirigidas por David Lynch, narra la historia real de John Merrick (John Hurt), un hombre grotescamente deforme, y la relación que traba con el Dr. Frederic Treves (Anthony Hopkins), quien intenta integrarlo a la sociedad. Es un film hermoso, pero es también uno de los más tristes que haya visto. ¡Y lo produjo Mel Brooks!

La casa de arena y niebla (House of sand and fog, 2003): esta peli es realmente un DRAMA. Una joven mujer emocionalmente inestable (Jennifer Connelly) pierde su casa por una supuesta falta de pago en sus impuestos. Un inmigrante iraní (Ben Kingsley) obtiene la casa en el remate judicial, y se muda con su familia. Lo que sigue es una historia en la que la parte menos dolorosa es cuando la Connelly pisa descalza un enorme clavo.

Vuelo 93 (United 93, 2006): la supuesta historia del avión secuestrado por los talibanes que no llegó a su objetivo. Según la película (y la versión oficial), los pasajeros trataron de detener a los secuestradores, y el avión terminó estrellado. Cierto o no, Paul Greengrass demostró en esta película que es un gran director. Pero, ¿quién puede disfrutar ver este film? Alguien con cagazo a los aviones, como yo, seguro que no. Los últimos 10 minutos son intolerables.

Requiem para un sueño (Requiem for a dream, 2000): la historia de cuatro personas cuyas vidas descienden a lo más oscuro de las adicciones (cocaína, heroína, pastillas para adelgazar). El clímax de esta película dirigida por Darren Aronofsky llega a momentos de una asfixiante intensidad. Otra con la Connelly sufriendo... Odio verla sufrir...

miércoles, 18 de febrero de 2009

Más fuerte que yo

No puedo evitarlo. Este tipo me puede. Anoche, haciendo zapping, una vez más me quedé mirando Patinando a la gloria, comedia con Will Ferrell. Y me reía como un boludo de antemano, habiendo visto ya la película un par de veces. Es más fuerte que yo...
No soy muy fanático de los cómicos en general. Si bien me encanta el humor, admito que soy un tipo al cual no es muy fácil hacer reir. Pero de los cómicos actuales, Ferrell se destaca. Nada de Sandler, Carrey ó Stiller (a quien admiro más como director que como actor). Ferrell es quien lleva su comedia un paso más allá que el resto. Sus personajes siempre parecen existir en una realidad propia. Sus comedias se basan en un humor tonto en la superficie, pero lleno de observación e ironía. Es humor tonto hecho por alguien inteligente. Hay, debajo de su aparente estupidez, una elaboración y un conocimiento profundo del mundo al cual parodia. Es la ironía, llevada hacia una exagerada idiotez. Además, por algún retorcido motivo, al tipo le encanta aparecer en paños menores, mostrando su poco agraciado físico. Seré un salame, pero eso me sigue causando gracia...

He aquí un top five de comedias o personajes del bueno de Will.

Old School (2003): tres amigos (Ferrell, Vince Vaughn y Luke Wilson) se mudan al campus de una universidad y arman una fraternidad, en un intento por recuperar su espíritu juvenil. Will hace de Frank "el tanque", el más sacado, obviamente, de los tres. Mejor momento: Frank corriendo en bolas, borracho, por la calle.


Zoolander (2001): en este clásico de Ben Stiller, Ferrell hace de Mugatu, el diseñador de modas que planea asesinar al Primer Ministro de Malasia. Su exagerado personaje se roba cada escena en la que participa. Mejor momento: cuando pierde los estribos en el desfile final.




Anchorman: the legend of Ron Burgundy (2004): su obra maestra. Esta parodia de un conductor de noticieros de los '70 es una joya absoluta. Mejor momento: son muchos, pero hay que elegir cuando canta "Afternoon Delight" junto a sus compañeros.






Talladega nights: the ballad of Ricky Bobby (2006): otra gran comedia. Narra el ascenso y caída del corredor de carreras Ricky Bobby, arquetipo del yanqui sureño e ignorante (sus hijos se llaman Walker y Texas Ranger). Mejor momento: cuando lo entrevistan por primera vez en TV.

Blades of glory (2007): La historia de dos patinadores sobre hielo, rivales, que, por esas cosas del destino, terminan actuando juntos, como pareja. Mejor momento: cuando vomita, borracho, dentro del traje del espectáculo infantil en el que actúa.

domingo, 25 de enero de 2009

Héroes anónimos (Parte 3)

A pedido del amigo Ale reaparece este viejo segmento en el que trato de poner en primer plano a aquellos actores secundarios a los que hemos visto infinidad de veces, pero de los cuales muchas veces no sabemos ni el nombre. Hoy, en homenaje al flamante presidente de los EEUU, Barack Obama, les traigo un quinteto de talentosos actores negros. Los Globe Trotters al lado de estos son un poroto...

Bill Nunn: a este señor lo venimos viendo desde los '80, época en la que empezó a hacerse notar en films de Spike Lee como School Daze (1988) y Do the right thing (1989), donde interpretaba a Radio Raheem, el personaje que iniciaba el conflicto principal de ese polémico film. Tipo grandote y de presencia serena, ha venido actuando asiduamente desde entonces. En los últimos tiempos lo hemos visto en las películas de la saga de Spider Man.


Giancarlo Esposito: hijo de padre italiano, este actor también le debe algo de su fama a Spike Lee, ya que apareció en cuatro de sus películas: School Daze, Do the right thing, Mo' better blues (1990) y Malcolm X (1992). Pero también actuó bajo las órdenes de otros grandes directores, como Michael Mann, Jim Jarmusch, Bryan Singer y Abel Ferrara, además de aparecer en varias series de TV. Uno de esos actores todoterreno, siempre confiables.

Charles S. Dutton: un ex convicto que empezó a interesarse por la actuación en la cárcel. Comenzó con papeles pequeños en cine y TV a mediados de los '80, logrando en la década siguiente roles en filmes importantes como Alien 3 (1992), Menace II society (1993), Rudy (1993) y Seven (1995). Actor corpulento, de fuerte presencia, suele interpretar policías o personajes con cierta autoridad. En los últimos años lo vimos en Gothika (2003) y Secret window (2004).

Delroy Lindo: actor de larga trayectoria en teatro y cine que comenzó a ser una cara reconocida desde los '90, actuando en filmes como Malcolm X, Mr. Jones (1993), Clockers (1995), Get Shorty (1996), The Devil's advocate (1997) y The Cider House Rules (1999). Es un actor de calidad, que interpreta con la misma convicción personajes oscuros (sin ánimo de chiste) y otros más queribles.

Chiwetel Ejiofor: la verdad, no sé pronunciar su nombre, pero este actor inglés nacido en 1974 es uno de los más destacados de los últimos años. Tal vez su primera aparición en cine haya sido en Amistad (1997), pero fue con Dirty pretty things (2002), de Stephen Frears, donde se hizo notar. Realmente versátil, ha venido demostrando su rango en varios filmes importantes: Love Actually (2003), Melinda and Melinda (2004), Four Brothers (2005), Inside Man (2006), Children of men (2006), American Gangster (2007). Un actor del que escucharemos mucho en los años venideros.